Spider-Man: Homecoming es agradable y adecuada

Sergio Beeche Antezana
Sergio Beeche Antezana

 

 

 

Vuelve el vecino más amistoso y entretenido que se cuelga por las paredes de los edificios para llegar a su próximo destino. El que podría ser el superhéroe más conocido y/o popular de los que conocemos en el siempre creciente universo de este tipo de personajes. Antes de que la avalancha Marvel llegara a acaparar el estilo y mercado cinematográfico de estos cómics, a él ya se le quería, apreciaba y existía una identificación con muchísimo público. Ahora, llega una vez más —un tanto diferente— Spider-Man, con la alegre y ligera Homecoming.

Spider-Man: Homecoming
Spider-Man: Homecoming

Antes serio y siempre con tonos más maduros, Spider-Man: Homecoming evita contar de nuevo la historia del origen del héroe y decide enfocarse más en la evolución que tiene Peter Parker, como adolescente y durante la adaptación de su nueva vida. Este, como interesante cambio, es filme alegre y disparatado, de estilo y mentalidad distraída y precipitada de la juventud colegial. Junto a los pormenores que vienen con eso, enamoramientos y nuevas experiencias. Siempre con sed de más.

Spider-Man: Homecoming
Spider-Man: Homecoming

Tal vez ahí está su desliz y falta de encaje: el darle más importancia a la construcción de secuencias de acción y batallas que a desarrollar el potencial de los personajes secundarios y el ambiente en el que se desenvuelve Peter. Es la insistencia de los estudios de dar emoción en cada acto antes de profundizar y dialogar con sus personajes y lo que tengan que decir. Pensado como para que la audiencia no se “aburra”. Pamplinas.

Spider-Man: Homecoming
Spider-Man: Homecoming

Se salva, por suerte, el villano (excelente Michael Keaton), quien resulta más que una figura malvada que pisa los talones. Las dimensiones que el guion le da a este nuevo “Buitre” (Vulture) son con motivaciones de peso y adecuadas para la historia. Esa que queda elevada con el súper carismático Tom Holland. Es él quien sostiene la película —y sus matices— en cada momento que aparece (que es prácticamente todo el metraje). Su actuación permite la adecuada empatía con el viaje emocional y de madurez que tiene su personaje. Lo que podría haber resultado algo cajonero o forzado, con el joven Holland sale natural y creíble para la nueva interpretación de nuestro arácnido amigo.

Spider-Man: Homecoming
Spider-Man: Homecoming

Es la adecuada reinterpretación de un chico que, para variar, está en el colegio y su inmadurez y locura de hormonas son parte de lo que lleva a decisiones precipitadas y hasta irresponsables (no hay famoso discurso del tío Ben aquí). El acercamiento a esta construcción de personaje permite que las dos figuras que sostiene Peter crezcan y encuentren su camino dentro de su propia historia y del mundo que enfrenta: el de los Vengadores. Resulta válida la profundización mientras la audiencia se divierte con el humor colegial e inocente.

Spider-Man: Homecoming
Spider-Man: Homecoming

Con acertada fotografía de colores intensos y brillantes (propios del universo expandido al que ahora pertenece el personaje), música bien llevada y edición un poco confusa durante la secuencia final, Spider-Man: Homecoming se deja ver y disfrutar sin mucho más. El estilo responde a una visión que no cansa y que debe ser divertida de planear. Eso sí, como es filme con tantos escritores (detalle que me sorprendió), queda la espina de que pudo haber aterrizado con más estilo y darse cuenta de que no necesitaba pasar tanto tiempo en las escenas de acción. Por lo demás, delimita bien lo que quiere contar y eso parece ser suficiente por ahora.

Calificación: 8

Comments

comments

More from Sergio Beeche Antezana

Veep: una conversación con Selina Meyer

    Son las tres de la tarde y la ex presidenta...
Read More

Comenta acá