Thor Ragnarok vs Justice League: Los últimos superhéroes del 2017

La semana pasada tuvimos el esperado estreno de la última película de DC Cómics: Justice League y concuerdo en muchísimos aspectos con mi compañero Sergio; pueden ver su review acá.

Pero para entrar en materia de lo que quiero hablar, voy a empezar por decir que esto no va a ser una competencia entre Marvel y DC, sino más bien quiere resaltar puntos buenos y malos de ambas películas y que me gustaría ver en el futuro en la pantalla grande de parte de estos dos grandes.

Lo primero que he escuchado en las pasadas semanas ha sido “ahh, si, otra película de superhéroes” y entiendo que nos bombardean con como 3-4 películas de estas al año, pero para los que somos fans de este género ñoño, siempre van a ser un momento lleno de expectativa y complicidad, el próximo será en Diciembre con la próxima de Star Wars <3.

Por eso para mi no era “otra peli más” y a pesar de críticas hacia ambas y sabiendo más o menos que esperar, fuí al cine y me llevé sorpresas gratas de cada una, porque al final son bastante entretenidas, y para el “ojo chingo” (mala adaptación tica de “to the naked eye”), se pasa bien el rato. Sin embargo cuando le sumamos conocimiento de los cómics, las historias, las distintas interprataciones, el entorno y hasta las críticas, es dónde uno empieza a hilar más fino.

 

Thor: El dios de la chispa

No cabe duda que durante 3 películas como protagonista y 2 más como parte de un ensamble, Thor ha logrado ganarse los corazones de la audiencia, y está vez no fue la excepción: una combinación perfecta de historia, drama, acción y risas; pero sobretodo de nostalgia. Y es que al parecer este fue un gran año para traer a la pantalla lo mejor de los 80’s, una época que de verdad marcó a muchas generaciones y además da un look and feel que realmente no puedo explicar bien, pero que se siente como casa. Desde Guardians of the Galaxy hasta Stranger Things, Thor Ragnarok no fue la excepción. Y aunque nos dió un toque más “ochentero inspiring the future” que 100% ochentero accurate, lo podíamos ver en el estilo de la cinta, los colores, la ambientación y hasta el tipo de comedia.

Durante varios filmes nos han vendido a Thor como el Avenger más crédulo, y aunque algunas veces raya en lo tonto, para mi es más bien de la familia confiado: inocente. Y su mejor momento lo vimos desde el trailer:

Taika Waititi capitalizó no solo en ese humor inocente de Thor, sino que además lo llevó más allá, enseñándonos un personaje que batalla con su credulidad, lo que esperan los demás de él y su propio crecimiento.

Después de verla por 3era vez, me puse a repasar las 2 anteriores y mi mejor sorpresa fue darme cuenta que hizo varios homenajes a Thor y Thor The Dark World, al mencionar pequeños detalles de las cintas anteriores, incluído que Thor y Hela repitan una enseñanza que les dió su padre Odín y que vemos comparte con Thor y Loki en la primer película: “A wise king never seeks out war, but he must always be ready for it.“.

Otro punto alto en la película fue la aparición de Hulk, no cabe duda que esta es la primera vez en la que vemos como se desarrolla este personaje sin estar en constante batalla con Bruce Banner y realmente explotan su participación a tal punto que para mí se roba el show bastantes veces.

En todas sus protagonizaciones anteriores, solo veíamos el lado “HULK SMASH” y en cambio esta vez tuvimos hasta conversaciones completas del gran monstruo verde, que continuó siendo un buen comic relief aún cuando volvió a ser el querido ciéntifico interpretado por Mark Ruffalo.

Las dos damas de la película: Cate Blanchet como la villana Diosa de la guerra y hermana de Thor y Loki: Hela; y Tessa Thompson como el posible nuevo interés amoroso del Dios del Trueno: Valkiria. Sinceramente esperaba más de Cate, creo que desperdiciaron lo gran actriz que es y el guión le quedó pequeñito. Por otro lado Tessa logra imprimirle muchísimo “sass” a su personaje, pero me faltó más historia y construcción de la misma, que espero exploren en futuras entregas. Ni pena ni gloria para ninguna.

Mi tercer y último punto alto fue el GrandMaster, interpretado por Jeff Goldblum. No solo le imprime su carácter excéntrico al personaje, sino que nos deja muy en claro de dónde viene y porqué es cómo es, ya que es hermano de The Collector de Guardians of the Galaxy. Al saber este dato pre-película, quería ver como iban a imprimirle al personaje toda su actitud, que se sintiera cercano pero a la vez individual, y realmente lo lograron.

Mi punto más bajo fue la historia, a pesar que me reí de principio a fin, mi mayor problema como fangirl es que Thor Ragnarok no tiene nada que ver con cómics. Para la puesta en pantalla simplemente decidieron acuñar el término “Ragnarok” que es básicamente el apocalípsis o fin del mundo en la mitología Nórdica y construyeron a partir de ahí; sin embargo en los cómics, Ragnarök es un cyborg-clon de Thor creado por Tony Stark que aparece por primera vez en Civil War (lo que para mí lo hacía todavía más interesante porque fue la última película del grupo de Avengers que vimos antes de esta) y que se parece más a la historia de Age of Ultron, dónde es un robot gone wrong. Estoy totalmente de acuerdo en que del papel al cine siempre se deben hacer adaptaciones, pero de una adaptación a una invención que no tiene nada que ver una con la otra, es dónde siento que se pierde la riqueza de la primer piedra de la historia.

Realmente una película que disfruté montones, que construye sobre el mismo universo que hemos venido viviendo de Marvel y le da continuidad y relevancia a los personajes de Thor y Hulk para la próxima y muy esperada entrega de los Avengers: Infinity Wars.

 

La Liga de la Injusticia

Justo después de verla (me fui el sábado al cine y vi ambas pelis back to back con uno de mis amigos más ñoños (un saludo para Chris :P) para poder compararla y conversar al respecto), lo primero que dijimos fue como nos faltó carnita. Y es que está película para mí estaba destinada a fallar, ya que hubieron tantos errores en la producción que fueron casi señales de alerta para aguantarla un poco y pulirla; sin embargo prefirieron seguir y para mí no le pusieron suficiente gasolina a esa máquina.

La injusticia más grande fue sacar una película de un grupo de superhéroes, sin darle la oportunidad a cada uno de brillar sólo antes de brillar en grupo. Y esto lo digo específicamente por Flash, Aquaman y Cyborg.

La mayor diferencia entre una película de la Liga de la Justicia y una de los Avengers, no es ni siquiera que sean de dos de las casas más grandes de historietas y casi que amigas y rivales. La mayor diferencia (y la diferencia en el éxito de taquilla) es el tiempo que invirtieron en construir a sus personajes. Para mí es realmente risible los esfuerzos aislados que hace DC, lo puedo comparar solo con un chiquito con plata, que no sabe cómo ni dónde gastarla.

Si a mi me ponen a elegir entre historias, voy a poner a DC siempre por encima de Marvel, no solo son pioneros y los primeros en popularizar este tipo de superhéroes (le ganaron a Marvel por unos cuantos años), sino que sus historias tienen transfondos muy distintos. Lo que más me ha atraído siempre de DC es que son más humanos y muy políticos.

Pero, si me ponen a escoger en la pantalla chica (hablemos de Live Action, porque si hablamos de animados entro en una encrucijada) y la pantalla grande, no cabe duda que Marvel ha hecho su trabajo y lo ha hecho bien y por eso merecen mi respeto.

Con solo tener el simple hecho que para llegar a los Avengers, tuvimos que pasar por 2 películas de Iron Man, 1 de Thor, 1 de Captain America y 1 de Hulk, un total de casi 5 años dónde nos fueron alimentando de toda la información posible para que este ensamble de superhéroes tuviese sentido, coherencia y una buena amalgama entre los personajes. Cinco años que en cine no son pocos y en plata menos y además de eso, luego crean un programa de TV como Agents of S.H.I.E.L.D, que ha pesar que no es el mejor del mundo, nos mantiene en una línea de continuidad de eventos hasta que sigue la próxima película.

Mientras tanto, DC tiene un montón de llaneros solitarios con semi buenas ideas, a los que deciden invertirles plata: después de mucho éxito con fábulas como Batman: The animates series, Los Superamigos y hasta más adelante Smallville (por mencionar algunas); deciden empezar a apostar en grande en la tele y en pocos años tenemos: Arrow, The Flash, Gotham, Supergirl y Legends of Tomorrow.

Algunas de estas series les ha ido bien, otras no tanto, y algunos personajes como Arrow de Stephen Amell y Flash de Grant Gustin, se volvieron fan favorites y es acá dónde regreso a Justice League (no crean que me descarrilé, todo tiene un porqué) y los esfuuerzos separados: A pesar que amé al Flash interpretado por Ezra Miller y definitivamente su carisma, estilo y comedia es uno de los puntos altos de la cinta… ¿Porqué no usaron a Gustin que ya tenía un fan base y una historia que nos han costruído durante varias temporadas en la tv? Y cuando empiecen a expander el universo, me pregunto si van a castear otro personaje para interpretar a Arrow también.

Es realmente muy difícil disfrutar al cien por ciento una película con 6 protagonistas de los cuáles solo conocemos 3. No sabemos sus motivaciones, no sabemos porque actuan o reaccionan de “x” o “y” manera y nos dan taaaaan poco background que se siente casi un desperdicio de actores. Y no me malinterpreten, talvez no estoy pidiendo una película de cada uno dónde me expliquen porque todos tienen “mommy issues” o donde vuelva a ver por vez número 502194902735097 como matan a los papás de Bruce Wayne, pero ni siquiera me dan lo suficiente para que me sienta “invested” emocionalmente en ninguno. Un Aquaman que es casi una réplica moderna de Khal Drogo (y no solo lo referencio por ser el mismo actor, sino también por ese feeling ultra machista que me da), un Cyborg que es un chiquito con juguete nuevo pero no sabe usarlo y explotan de la peor manera esa ansiedad emocional entre la pérdida de la humanidad y la máquina. Y por último un Flash, que a pesar de ser lo mejorcito de la peli, como menciono arriba, sigue siendo apenas como untarle un octavo de cucharadita de mantequilla al pan, osea, no supo a nada.

La película trataba de ser la cachetada con guante blanco de Warner Bros. a The Avengers de Marvel, sin embargo, esto para mí se quedó solo en plan: Batman vs. Superman no tuvo el nivel de éxito que el estudio esperaba, y Suicide Squad fue un completo desastre no solo a nivel crítico, sino también financiero. Por otro lado Patty Jenkins, entregó el tipo de éxito de taquilla que DC necesitaba desesperadamente con Wonder Woman, pero lo hizo abandonando el estilo, el tono y la historia sobre los que habían construido las películas anteriores.

Claramente el último clavo en el ataúd fue la retirada en dirección de Zack Snyder por razones personales, dejando a Joss Whedon a cargo de los rescates y terminando la película. Sin embargo no es a Joss quien le podemos reclamar nada, el nada más llegó a construir una casa con naipes en medio de un huracán: la receta para el desastre ya estaba cocinada desde hace rato.

¿Qué hubiese salvado esta película? Talvez haberla dejado un rato más en el horno, postergar su salida para un mejor producto final, pero ni siquiera eso asegura que fuese una mejor película.

A pesar de todos los puntos que toco arriba, sigue siendo una película que uno puede ir a ver. Sin embargo si no fuese fan y hubiese sabido a lo que iba, por lo menos me hubiese ahorrado la entrada y espero a verla en alguno de mis sitios piratas favoritos. Les aseguro que unos subtítulos irremovibles en algún idioma asiático no la hubiese hecho ni mejor ni peor.

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