En su 3era entrega, Fargo se perdió para encontrarse a sí misma

Alfredo Cordero
Alfredo Cordero

 

 

 

Al término de Legion, pudimos seguirnos deleitando con más Noah Hawley y la adaptación a la pantalla chica de Fargo no pudo caer en mejores manos. Las dos temporadas anteriores incorporaron ese aire de primicia y novedad, sin dejar de lado la verdadera naturaleza de la cinta homónima. Sabemos que los hermanos Coen son productores ejecutivos, pero en realidad no conocemos hasta qué punto llega su involucramiento. Aun así, la sola existencia de esta serie de antología es algo recalcable.

Previa a su estreno, estuve igual de alucinado con la tercera temporada: la revelación del cast y un poco de la sinopsis fue suficiente para generar un hype sin precedentes. Aun así, cuando llegó el día y vi el primer episodio, The Law of Vacant Places, de repente me invadió cierta incertidumbre: fue la primera vez que tuve mis reservas e inquietudes. ¿Será que el tercer año no logrará alcanzar la grandeza de aquellos primeros? ¿Estará desgastándose la fórmula, o peor aún, reciclándose ante nuestros propios ojos?

St. Cloud, Minnesota; años 2010/2011

Hablemos un poco acerca de la trama. Los protagonistas son Emmit y Ray Stussy (ambos interpretados por Ewan McGregor, en papeles sumamente opuestos), hermanos (NO gemelos) que albergan una rivalidad de años. Uno de ellos, el auto proclamado Rey de los Parqueos en Minnesota y el otro, un funcionario de libertad condicional. Ambos representan una dualidad importante de prosperidad vs. clandestinidad.

Fargo
Emmit Stussy, Sy Feltz y Ray Stussy

Como mencioné anteriormente, aquí es donde se aplica la fórmula: personas ordinarias reflejan sus aréas grises, cometiendo un crimen “accidental”, y como una bola de nieve, crece hasta salirse de control, involucrando a muchas partes. En este caso, Ray envía a Maurice LeFay (Scoot McNairy) a robarle una estampilla a su hermano Emmit. LeFay pierde la dirección y recordando solo una porción de ella, llega a otra casa, dónde vive Ennis Stussy. Pensando que es Emmit, lo mata. Ray se molesta por la equivocación y su novia Nikki Swango (Mary Elizabeth Winstead) idea un plan para eliminar al estorbo de LeFay. Así, ambos están involucrados en un asesinato doble, desencadenando todas las ramificaciones consiguientes.

Fargo
Nikki Swango

Por supuesto, no pueden faltar los personajes policiales. Nuestra adorada Carrie Coon estuvo al aire por partida doble, en The Leftovers y Fargo. Gloria Burgle es la jefa de policía de Eden Valley, y ahijada de Ennis Stussy, víctima de LeFay. El gran villano de la temporada es V.M. Varga (David Thewlis), empresario que engatusa a Emmit, y quien más que temeridad, genera repulsión.

This is a true story

A pesar de que el equipo creativo de Hawley es el que inventa todo lo que transcurre en Fargo, los episodios siempre empiezan con esta frase, aludiendo falsamente a una historia real. Hawley, en el panel de Fargo del ATX Television Festival, mencionó que este año la frase resuena más que nunca con el panorama mundial. Se puede ver evidenciado en los diálogos, por ejemplo este:

“The world is wrong — it looks like my world but everything is different.”Sy Feltz (Michael Stuhlbarg)

Más tracción en su segunda mitad

Debo decir que me mantuve consternado por varios capítulos (más de lo que me hubiera gustado) pero seguí firme y constante. No sé si era una desconexión con los personajes, al no estar tan bien desarrollados como antes, o que no había mucho en juego. Lo que sí sé es que a partir del episodio 6, The Lord of No Mercy, comienza a agarrar fuerza y no ha aflojado el enfoque desde entonces. Sí, el mismo episodio que introduce el gran twist: ambos hermanos no llegarían vivos al final.

Fargo
Gloria Burgle

A partir de ahí, comienza a percibirse un entorno mucho más amenazante, vuelve el gore y los riesgos se vuelven más tangibles. Comienzan, demasiado tarde, a aprovechar el talento de Coon, dándole más tiempo en pantalla a Burgle, quien va atando cabos entre ambos asesinatos iniciales. Además con el tercero de ellos, todo se complica más que nunca. La secuencia del bosque en el octavo episodio, Who Rules the Land of Denial?, puede ser de mis favoritas en toda la serie.

Fargo
Yuri, Meemo y Golem (secuaces de Varga) durante el episodio 8

Con el penúltimo episodio, Aporia, esta temporada llegó a su gran climax creativo. Es interesante, porque con unas cuantas conversaciones, los personajes se tornaron más redondos y humanos. Emmit refleja un lado trágico que no le conocíamos, lleno de remordimiento y auto consciencia. Gloria le revela a Winnie que se siente invisible e ignorada por todos (ni siquiera los dispositivos electrónicos reconocen su presencia). Nikki, posiblemente la MVP de la temporada, está dispuesta a todo para vengarse de Varga, haciendo equipo con Mr. Wrench, a quien recordamos de la primera temporada. Además, el capítulo se destaca visualmente, y fue dirigido por Keith Gordon, quien también fue responsable recientemente de los episodios Don’t Be Ridiculous de The Leftovers y Off Brand de Better Call Saul.

Por ahora, esperemos que logre canalizar el aterrizaje de manera exitosa con Somebody to Love, ya que podría ser el último episodio que veamos de la serie. No se sabe aún si habrá una cuarta temporada y podría entrar en tiempo de interrupción extendida, tal como Louie o Master of None.

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